Qué son las phantom shares y cómo aplicarlas en un negocio

Las phantom shares son una forma cada vez más extendida entre las empresas de retribuir a los empleados. El modelo de contrato phantom shares para acciones se está incorporando con frecuencia en los contratos de trabajo de los trabajadores de muchas compañías. Éstas les ofrecen phantom stock de cualquier tipo como parte de su compensación.

Su término “acciones fantasma” intenta explicar este modelo de retribución. Al aplicar las phantom shares, los empleados pasan a tener un derecho simbólico y económico sobre las acciones de la empresa, aunque no llegan a tener derecho sobre la propiedad real del capital de la compañía. En este caso, los empleados reciben unidades de acciones fantasma que tienen el mismo valor que una acción común. Por lo tanto, se les otorga beneficios por la apreciación de las acciones comunes de la compañía.

¿Por qué las empresas utilizan phantom shares?

Es común que cuanto mayor sea la posición del empleado dentro de la empresa, mayor será el plan de phantom shares dado. Este pago vinculado al valor de mercado de las acciones reales se da a través de un mecanismo de demora. Esto se refiere a un plazo de devengo (vesting period) en el que los pagos financieros se realizan después de algún tiempo. Generalmente este período se sitúa entre dos a cinco años. Esto se utiliza estratégicamente para aumentar la fidelidad de los empleados. A lo largo de este período, el número de acciones otorgadas a un empleado en particular aumenta y fomenta que el trabajador quiera permanecer en la empresa para poder disfrutar de los beneficios en un determinado momento.

Además, las empresas utilizan phantom shares para alinear los intereses de sus empleados con los de la compañía. Cuanto más próspera es la empresa, mayor es el valor de sus acciones y, por lo tanto, mayor es el incentivo monetario para los miembros del personal.
Las phantom shares no tienen muchas condiciones de equidad real, como puede ser otorgar derecho de voto real a los titulares de las acciones o elegibilidad para dividendos. Por lo tanto, se evitan muchos problemas potenciales, como tensiones y distorsiones de la estructura corporativa. Así también se evita el riesgo de abuso de los derechos políticos de los accionistas.

¿Cómo incorporar un modelo contrato de acciones “fantasmas”?

Al implementar planes de phantom shares como compensación, las compañías tienden a elegir entre dos tipos de modelo contrato phantom shares. El primero se basa en solo la apreciación de las acciones, por lo que se evita que los empleados se beneficien del valor actual de la acción. En su lugar, solo obtienen una ganancia cuando la acción fantasma se aprecia durante un período específico de tiempo. La segunda opción consiste en una oferta de valor total. En su virtud, el beneficiario puede ganar el valor actual de las acciones, así como cualquier apreciación una vez que caduque la fecha de vencimiento. Además, si lo desea, la empresa puede designar a los empleados beneficiarios el valor acumulado de los dividendos que habrían recibido si hubieran sido accionistas reales, dados como “dividendos fantasmas”.

Por lo tanto, las phantom shares proporcionan un instrumento financiero muy valioso que garantiza la retención de los empleados con muy pocas desventajas, ya que si no hay una apreciación del precio de las acciones, ninguna de las partes pierde dinero directamente. Además, surgen otros beneficios dada la libertad y flexibilidad que rodea a las phantom shares, a través de las cuales las empresas pueden formular y ejecutar sus planes de acciones fantasma de la manera que más les convenga. Tanto si eres una empresa o un empleado y tienes dudas sobre cómo tributan las phantom shares o sobre su fiscalidad, solo tienes que exponer tu caso en nuestra plataforma y un abogado especialista en phantom shares te ayudará en tu caso.

Artículo escrito por Paloma Videla Attaguile

Por | 2019-11-14T12:21:28+00:00 agosto 1st, 2019|Derecho empresarial|